El CIEM realiza cambios a canciones de Cri cri


A principios de 2015, el CIEM (Centro de Investigación y Estudios de la Música) se unió al proyecto de realización de la obra “Tiliches Tambaches y Cachivaches” de Andrea Gabilondo, hija del compositor. La participación del CIEM fue medular, pues alumnos avanzados de la Licenciatura en composición realizaron los arreglos a canciones de Cri Cri, que son el alma del espectáculo. Un total de 12 alumnos, bajo la dirección del maestro José Julio Díaz Infante, fueron los encargados de hacer los arreglos para unensamble de cámara con la finalidad de que las canciones fueran muy dinámicas y con un fuerte sentido lúdico.

Bernardo Cáceres, actualmente maestro de música teórica del CIEM y quién tuvo a su
cargo la realización del maravilloso potpurrí del final, nos dice:
“Para mí fue un gran placer tener la oportunidad de acceder a la música de Cri-Cri muchos años después de haberlo conocido y disfrutado en mi infancia. Fue una labor ardua, interesante y muy divertida ya que hubo que escuchar las canciones, tocarlas y analizarlas para poder realizar los arreglos del potpurrí; a mí me tocó componer los interludios que ligan cada una de las canciones. Fue mucho trabajo, pero que disfruté enormemente ya que se mezcló la nostalgia de la infancia cuando mis padres me hacían escuchar su música y la experiencia, ya cómo músico de profundizar, recordar y disfrutar sus excelentes composiciones.”

Además de Bernardo, en el proyecto participaron Alan Ahued, Alonso Izquierdo, Roberto Sarti, Omar Oseguera, Pamela Pinto, Juan José Contreras, Guadalupe Perales, Mauricio Castaño, Eduardo López, Samuel Araiza y Oswaldo Torres, quien actualmente es docente en el CIEM.

Esta afortunada colaboración con el CIEM deja ver que la obra de Francisco Gabilondo Soler es transgeneracional, ya que no sólo los estudiantes involucrados en el proyecto pudieron disfrutar del proceso de trabajo, sino que también los maestros y los padres apreciaron el recordar y exaltar la memoria de un gran compositor: CriCri.

Francisco Gabilondo fue ante todo un brillante artista; astrónomo, matemático, poeta y músico; tocaba el violín, el piano y la flauta y era poseedor de un excelente oído. Como compositor y arreglista llegó a dominar muchos estilos musicales: jazz, tango, milonga, rumba, etc, que son el alma de sus canciones.